El consumo energético de un coche eléctrico depende de varios factores: tipo de vehículo, estilo de conducción, clima, estado de la vía y velocidad. Suele expresarse en kilovatios hora por cada 100 km (kWh/100 km).
El consumo real puede variar mucho según cómo conduzcas. En ciudad suele ser menor; en autopista, especialmente a velocidades altas, aumenta.
La calefacción eléctrica consume más o menos según la temperatura exterior y el modelo. Suele estar entre 1 y 5 kWh/100 km.
El aire acondicionado suele gastar menos que la calefacción, pero su consumo depende de la temperatura exterior y de la que quieras en el habitáculo.
Aquí también las bombas de calor ayudan a reducir el consumo, sobre todo con temperaturas templadas.
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