Francia impulsa la movilidad eléctrica con varias medidas específicas: desde aparcar gratis hasta circular sin restricciones por zonas ambientales. Para aplicar estas ventajas con total seguridad jurídica, el país recurre a distintivos, señales y paneles adicionales. El más importante: la pegatina Crit’Air, que regula cada zona y es llave maestra para los coches eléctricos.

La pegatina Crit’Air es obligatoria para todos los vehículos en Francia, también para los eléctricos. Regula el acceso a las zonas de bajas emisiones y se puede solicitar online.
Ojo: algunos sitios web cobran comisiones elevadas; el precio oficial es de solo 4,21 €.
Aquí tienes la web oficial del Gobierno francés:
Solicitar la pegatina Crit’Air en la web del Gobierno francés (en francés, alemán e inglés)En Francia no hay señales exclusivas para eléctricos, pero sí paneles complementarios, marcas viales y normas claras en los puntos de carga y en las zonas ambientales.
Estas son las más habituales:
Este panel complementario se ve en puntos de carga públicos. Permite aparcar únicamente durante la carga activa. Quien no esté cargando —o ya haya terminado— debe liberar la plaza.
Consejo: en algunas ciudades comprueban digitalmente si el coche está tomando energía. Aparcar en un punto de carga sin cargar puede salir caro.

Las plazas de carga suelen estar pintadas en verde o azul y llevan un símbolo eléctrico en el asfalto. A menudo hay además una señal con una P tachada (prohibido aparcar) acompañada del texto “excepto vehículos eléctricos en carga”.
En puntos de carga públicos de ciudad es frecuente la combinación de prohibido aparcar con el panel “excepto vehículos eléctricos en carga”. Regla clara: solo puede quedarse quien esté cargando.

En algunas vías rápidas —por ejemplo, en Lyon o Lille— hay carriles de “covoiturage” destinados normalmente a vehículos compartidos. Excepción: los vehículos con pegatina Crit’Air 0 (eléctricos puros) pueden usarlos también en solitario.

Indican con un icono de enchufe que hay un cargador cerca.
Atención: son solo informativas; no otorgan derechos de aparcamiento.

En Francia son los ayuntamientos quienes deciden si y cómo favorecen a los eléctricos. Algunas ciudades lo aprovechan a fondo:
Francia apuesta por un sistema claro: la viñeta Crit’Air. Hay seis colores según la clase de emisiones. Los eléctricos reciben la pegatina verde Crit’Air 0, la máxima categoría ambiental.
Importante: la pegatina Crit’Air también es obligatoria para vehículos extranjeros; se solicita online:
Solicitar la pegatina Crit’Air (en francés, alemán e inglés)En episodios de alta contaminación, las ciudades francesas pueden restringir el tráfico por categoría de pegatina. A esto se le llama “circulation différenciée”.
Seguir leyendo
Finlandia