En Hungría, los vehículos eléctricos disfrutan de varias ventajas especiales, sobre todo al aparcar y en las carreteras de peaje. Aunque no existe un distintivo ambiental, se reconocen a primera vista por su matrícula verde, que conlleva privilegios específicos en la circulación.
Por ahora hay pocas señales que se refieran directamente a los eléctricos. La mayoría se centran en las plazas junto a puntos de carga, especialmente en quién puede aparcar allí y bajo qué condiciones.
Esta señal indica que se trata de un aparcamiento con punto de carga para vehículos eléctricos. Importante: Aquí solo se puede aparcar mientras el vehículo esté cargando. Si no cargas, te arriesgas a una multa o incluso a que se lo lleve la grúa.
También en Hungría se usa a menudo el pictograma de un coche con enchufe para señalar plazas de carga o aparcamientos reservados para eléctricos. Consejo: Fíjate bien en los textos adicionales. A veces las plazas de carga tienen horario limitado o están reservadas solo para ciertos tipos de vehículos con matrícula verde.
La matrícula verde aporta ventajas reales en muchas ciudades húngaras:
Comprueba siempre la normativa local para evitar sorpresas desagradables.
Por ahora, Hungría no tiene zonas ambientales clásicas como en Alemania. No obstante, muchas ciudades adoptan medidas voluntarias para mejorar la calidad del aire. Aquí entra en juego la matrícula verde:
Matrícula verde («zöld rendszám»): sirve como prueba de la eficiencia ambiental del vehículo. Los vehículos con matrícula verde disfrutan de facilidades como acceso a zonas restringidas o durante prohibiciones temporales de circulación.
Especialmente atractivo: los vehículos eléctricos con matrícula verde están exentos del peaje en Hungría.
En algunas ciudades —sobre todo en Budapest— los vehículos con matrícula verde pueden utilizar el carril bus. No existe una norma nacional al respecto: depende de cada municipio. En caso de duda, presta atención a la señalización local.