Lo que para los coches de combustión es el surtidor, para los eléctricos es el punto de carga con su cable. A continuación repasamos qué conectores y cables hay y cómo usarlos.
Los dos conectores clave en Europa son el Tipo 2 y el Combo Tipo 2 (CCS), algo más grande. El Tipo 2 se usa para la carga lenta, mientras que la versión Combo es la que necesitas para carga rápida.

A simple vista se parecen mucho; el Combo se distingue por una empuñadura más grande y dos contactos extra.
El conector Tipo 2, más pequeño, se usa a menudo en wallbox y puntos urbanos con potencias de hasta 22 kW. En la vía pública casi nunca está unido al poste, así que llevar un cable con conectores Tipo 2 debería formar parte del equipo básico cuando viajes en tu eléctrico.

Los conectores Combo Tipo 2 están siempre fijos a las estaciones de carga rápida. Como por ellos circula mucha corriente, los cables suelen ir refrigerados por agua y pesan lo suyo. Por eso el conector incorpora una empuñadura extra que te ayuda a enchufarlo al coche.

Consejo para enchufar un conector pesado
Además del cable Tipo 2, es habitual encontrar adaptadores de Tipo 2 a enchufe Schuko. Te sirven para cargar en un enchufe doméstico o cuando tu wallbox solo dispone de toma Schuko. Estos adaptadores suelen limitar la potencia a 3,7 kW, así que la recarga lleva su tiempo. A veces los hoteles ofrecen carga gratuita por Schuko, así que puede compensar tener uno.
Los precios de los adaptadores a Schuko suelen estar entre 150 € y 300 €, según prestaciones.
Aun así, ten muy en cuenta que la mayoría de enchufes domésticos no están pensados para cargar un coche eléctrico: pueden calentarse tanto bajo carga que lleguen a arder. Más sobre este riesgo en el capítulo:
Por qué puede ser muy peligroso cargar un coche eléctrico en un enchufe domésticoNo son muy comunes, pero como opción segura están las tomas de corriente industriales (CEE). Reconocibles por el color azul, rojo o amarillo, ofrecen potencias desde 3,7 kW hasta 43 kW, con velocidades comparables a una wallbox. En algunos hoteles aún hay de estas tomas; conviene preguntar antes de ir qué tipo tienen y, si procede, llevar adaptador.
Los adaptadores para tomas industriales suelen costar entre 150 € y 300 €, según configuración.
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