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¿Cuánto cuesta cargar un coche eléctrico?

Dicho en corto: un coche eléctrico consume energía, medida en kilovatios hora (kWh). Es, salvando las distancias, el “equivalente” a los litros en gasolina o diésel: 1 litro de diésel equivale aproximadamente a 10 kWh.

Así que el precio depende de cuántos kWh entra en la batería durante una sesión de carga.

A esa cuenta sencilla se suman otros factores que influyen en el coste, como cuotas de inicio, penalizaciones por bloqueo o tarifas distintas según el lugar, la hora y la demanda.

Un ejemplo sencillo

Imaginemos un coche eléctrico con una batería de 75 kWh.

Si el precio por kWh es de 0,35 €, una carga completa costaría 26,25 € (75 kWh × 0,35 €/kWh).

En la wallbox de casa

Cargar en la wallbox doméstica suele ser lo más barato. Puedes esperar precios de 0,25 a 0,45 €/kWh. Con placas solares propias o tarifas eléctricas flexibles, aún menos.

Con el equipo adecuado, la wallbox es la opción más económica para cargar un coche eléctrico y es muy recomendable si tienes vivienda propia.

En puntos de carga públicos

Cargar en la vía pública suele ser más caro que en casa. Los precios rondan los 0,45 a 0,65 €/kWh, y a veces más.

Los puntos lentos (3,7 a 22 kW) suelen gestionarlos empresas municipales, que a menudo ofrecen tarifas ad hoc más baratas en sus propias estaciones. Si ya eres cliente de su electricidad, puedes tener mejores precios.

En cambio, la carga rápida suele ser bastante más cara: entre 0,35 y 1,00 €/kWh. Aquí conviene comparar tarifas para dar con una buena tarjeta de carga.

Algunos operadores de carga rápida también ofrecen planes con descuento mediante suscripción mensual. Échales un vistazo en su web.

Penalización por bloqueo: un mal necesario

En muchos puntos públicos se aplica una penalización para evitar que un coche bloquee la plaza cuando ya ha terminado de cargar.

Se cobra si no retiras el vehículo tras completar la carga. Algunos emisores de tarjetas la aplican de forma automática pasadas tres o cuatro horas.

El coste varía mucho y puede llegar a 1,00 € por minuto. Algunos operadores ponen un tope entre 12 y 20 €.

En ciertos puntos públicos más lentos no se aplica por la noche, pero es más la excepción que la norma.

Ejemplo con penalización por bloqueo

Volvamos a nuestro Tesla Model 3. Esta vez la batería está casi llena y añadimos solo 10 kWh a 0,65 €/kWh. Con eso queda al 100%.

En los Superchargers de Tesla, la penalización por bloqueo empieza en 0,50 € por minuto. Si retiramos el coche a los 10 minutos, pagamos 5,00 € de penalización además de los 6,50 € de la energía.

Cuota de inicio

Algunos proveedores cobran, además del consumo de energía, una “cuota de inicio” o de transacción.

Puede ir de 0,35 € a 10,00 € y se aplica en cuanto conectas el cable.

Precios por minuto

Son menos habituales, pero existen. Se cobra por cada minuto que el coche está conectado. Suelen empezar en 0,01 €/min y pueden subir bastante.

Si son justos o no, depende; lo que sí hacen es complicar la transparencia del coste.

Además, dificultan calcular cuánto pagarás, porque el tiempo depende de la potencia de carga.

En la práctica, dependes de que la estación entregue la potencia anunciada y no la limite artificialmente para cobrar más minutos.

Precios por minuto: un ejemplo

Imaginemos que cargamos 11 kWh en un punto de 11 kW. Tarda una hora. El precio por minuto es 0,04 € y la energía cuesta 0,23 €/kWh.

El resultado: 2,53 € por la energía y 2,40 € por el tiempo, en total 4,93 €.

Si lo convertimos a precio por kWh, sale a 0,45 €/kWh.

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